viernes, 31 de diciembre de 2010

Deseos de año nuevo

Muchos acontecimientos sucedieron durante este año 2010, año que particularmente para mi pasó a alta velocidad (alguien anotó la placa?). Desde los mensajes de la naturaleza mostrándonos todo su poder en Haití y Chile -con terremotos que además dejaron en descubierto dos extremos de desarrollo nacional-, pasando por cambios de gobiernos, innovaciones tecnológicas, hasta momentos sublimes como la celebración de la Copa Mundial de Fútbol, o el rescate de los 33 mineros chilenos; fueron innumerables los eventos que nos sorprendieron, nos ofrecieron aprendizajes y reafirmaron o nos hicieron cambiar nuestras creencias.

Comienza un año nuevo y otra década, y deseo que la sequía calme la fuerte lluvia y llueva donde la tierra hoy se seca... que la economía crezca y las inversiones se multipliquen para disminuir la pobreza... que los alimentos alcancen y sobren para dar de comer a los millones que hoy claman por comida en el mundo... que el agua sea cristalina y potable y calme la sed de los sedientos...

Quiero que la tecnología continue sus avances y cada vez la interconexión haga al mundo más global... que los frutos de la innovación lleguen a todos y transformen nuestro estilo de vida, facilitando nuestro día a día, elevando nuestras oportunidades para aprender... que los aviones lleguen siempre a su destino... que en cada carretera sea la prudencia y el buen manejo quien lleve el volante...

Espero que los pueblos que cambiarán de gobierno sean sabios en su elección...que los que ya lo hicieron, disfruten hoy su decisión... que los gobernantes honren a sus pueblos con la satisfacción del servicio a la patria y la digna oportunidad de ser útiles y recordados como grandes ciudadanos... que el mundo se olvide de los "ismos"... que las malas historias no se repitan y de las duras experiencias construyamos una sociedad mejor... que la aldea global elimine las fronteras imaginarias y consolidemos una nueva Pangea... que los pueblos no hagan guerras por la tierra y sus recursos... que los ejércitos se unan para combatir el hambre, la pobreza... que pactemos con la naturaleza y respetemos los ecosistemas... que seamos los guardianes del planeta, de la flora y la fauna que heredamos de nuestros ancestros y recibirán nuestros nietos... que la energía se utilice para iluminar y mover al mundo, no para extinguirlo...

Tengo fe en que la libertad llegue a los oprimidos...que la expresión sea libre y supere a quienes quieren callarla... que la propiedad sea respetada así como el trabajo y el esfuerzo de quienes la consiguieron... que la justicia no sea ciega cuando en su nombre se violen los derechos humanos... que los pueblos del mundo alcen su voz al observar las tiranías vecinas encadenando a sus hermanos... que las dictaduras del mundo cedan y den oportunidad al progreso... que la violencia y la delincuencia respeten la vida como el tesoro más importante de una persona y su familia...

Creo en las oportunidades que se presentarán en tu camino... en que encontrarás el amor y lo mantendrás a tu lado... que la salud te acompañará y te permitirá construir nuevas realidades para ti y para tu familia... que viajarás y recorrerás nuevos mapas... que despertarás y te darás cuenta que no es un sueño sino que estas viviendo ese momento mágico que siempre soñaste... que tus ideas serán escuchadas, serán recordadas, serán aplicadas, logrando el bien que buscas para tu comunidad... que serás libre de elegir... libre para decir "si" y para decir "no"... que tal vez algún día nos crucemos, sonriamos y podamos compartir...


Deseo, quiero, espero, tengo fe y creo en que 2011 será un año de crecimiento y cambio, de cosechas de logros y siembra de nuevos sueños para todos.


¡Feliz Año!


martes, 28 de diciembre de 2010

Tips para hacer tips

Todos los días aparecen en la web cualquier cantidad de contenidos con recomendaciones resumidas en "tips" para realizar una determinada actividad y obtener resultados con éxito. Cuando en Google, buscas la frase: "tips para..." encontrarás que hay más de 33.000.000 enlaces con este criterio de búsqueda. Sin embargo, pienso que debería existir algún consenso o guía para elaborar los diversos listados de tips que buscan simplicar -o complicar, dependiendo de como se vea- nuestra vida.


Aca les dejo algunos tips para hacer tips:


  • Realiza recomendaciones orientadas a facilitar la vida de quienes te leen. No crees protocolos que produzcan crisis existenciales o compliquen más la existencia de las personas. Si están buscando tips, necesitan una guía práctica.
  • Los tips deben ser sobre temas y problemáticas generales, es decir, problemas que afecten a un grupo importante de personas. A nadie le interesa saber, por ejemplo, "10 tips para sacarle el mejor provecho al Gran Colisionador de Hadrones".
  • Recuerda que son tips: no son recetas utópicas para otorgar superpoderes a la gente. Son procedimientos para ayudar a mejorar un problema, sin embargo, no hacen milagros. Es importante las promesas que se realizan en los tips. Deben ser realizables. 
  • Es preferible una lista corta que un manual interminable de deberes al construir los tips. Podría transformarse en un compendio complicado de seguir.
  • Cuando el tip implique realizar tareas complejas, es importante poner ejemplos detallados o apoyarse con algún material audiovisual para facilitar el mismo y validar al mismo tiempo que se está llevando a cabo de forma correcta.
  • Advierte las consecuencias y "daños colaterales" que pueden producirse al llevar a cabo tus recomendaciones o en el caso que alguno de los pasos no sea realizado de la forma que sugieres.

Finalmente, si tus recomendaciones mejoran en algo la vida de quienes las leen, podrás decir que has realizado tu buena obra del día y tal vez, hasta inspires un nuevo estilo de realizar las cosas...


domingo, 26 de diciembre de 2010

Arturo Uslar Pietri. Sembrar el petróleo



Arturo Uslar Pietri (1906 - 2001), escrito y político venezolano, escribe el 14 de Julio de 1936 en el editorial del diario Ahora, una de sus tesis más importantes sobre el desarrollo nacional de Venezuela: "Sembrar el petróleo". Muchas interpretaciones a lo largo de la historia se han realizado sobre su palabras, algunas con mayor o menor acierto. Aca les dejo el contenido original:


Cuando se considera con algún detenimiento el panorama económico y financiero de Venezuela se hace angustiosa la noción de la gran parte de economía destructiva que hay en la producción de nuestra riqueza, es decir, de aquella que consume sin preocuparse de mantener ni de reconstituir las cantidades existentes de materia y energía. En otras palabras la economía destructiva es aquella que sacrifica el futuro al presente, la que llevando las cosas a los términos del fabulista se asemeja a la cigarra y no a la hormiga.

En efecto, en un presupuesto de efectivos ingresos rentísticos de 180 millones, las minas figuran con 58 millones, o sea casi la tercera parte del ingreso total, sin numerosas formas hacer estimación de otras numerosas formas indirectas e importantes de contribución que pueden imputarse igualmente a las minas. La riqueza pública venezolana reposa en la actualidad, en más de un tercio, sobre el aprovechamiento destructor de los yacimientos del subsuelo, cuya vida no es solamente limitada por razones naturales, sino cuya productividad depende por entero de factores y voluntades ajenos a la economía nacional. Esta gran proporción de riqueza de origen destructivo crecerá sin duda alguna el día en que los impuestos mineros se hagan más justos y remunerativos, hasta acercarse al sueño suicida de algunos ingenuos que ven como el ideal de la hacienda venezolana llegar a pagar la totalidad del Presupuesto con la sola renta de minas, lo que habría de traducir más simplemente así: llegar a hacer de Venezuela un país improductivo y ocioso, un inmenso parásito del petróleo, nadando en una abundancia momentánea y corruptora y abocado a una catástrofe inminente e inevitable.

Pero no sólo llega a esta grave proporción el carácter destructivo de nuestra economía, sino que va aún más lejos alcanzando magnitud trágica. La riqueza del suelo entre nosotros no sólo no aumenta, sino tiende a desaparecer. Nuestra producción agrícola decae en cantidad y calidad de modo alarmante. Nuestros escasos frutos de exportación se han visto arrebatar el sitio en los mercados internacionales por competidores más activos y hábiles. Nuestra ganadería degenera y empobrece con las epizootias, la garrapata y la falta de cruce adecuado. Se esterilizan las tierras sin abonos, se cultiva con los métodos más anticuados, se destruyen bosques enormes sin replantarlos para ser convertidos en leña y carbón vegetal. De un libro recién publicado tomamos este dato ejemplar: «En la región del Cuyuní trabajaban más o menos tres mil hombres que tumbaban por término medio nueve mil árboles por día, que totalizaban en el mes 270 mil, y en los siete meses, inclusive los Nortes, un millón ochocientos noventa mil árboles. Multiplicando esta última suma por el número de años que se trabajó el balatá, se obtendrá una cantidad exorbitante de árboles derribados y se formará una idea de lo lejos que está el purguo». Estas frases son el brutal epitafio del balatá, que, bajo otros procedimientos, hubiera podido ser una de las mayores riquezas venezolanas.

La lección de este cuadro amenazador es simple: urge crear sólidamente en Venezuela una economía reproductiva y progresiva. Urge aprovechar la riqueza transitoria de la actual economía destructiva para crear las bases sanas y amplias y coordinadas de esa futura economía progresiva que será nuestra verdadera acta de independencia. Es menester sacar la mayor renta de las minas para invertirla totalmente en ayudas, facilidades y estímulos a la agricultura, la cría y las industrias nacionales. Que en lugar de ser el petróleo una maldición que haya de convertirnos en un pueblo parásito e inútil, sea la afortunada coyuntura que permita con su súbita riqueza acelerar y fortificar la evolución productora del pueblo venezolano en condiciones excepcionales.

La parte que en nuestros presupuestos actuales se dedica a este verdadero fomento y creación de riquezas es todavía pequeña y acaso no pase de la séptima parte del monto total de los gastos. Es necesario que estos egresos destinados a crear y garantizar el desarrollo inicial de una economía progresiva alcance por lo menos hasta concurrencia de la renta minera.

La única política económica sabia y salvadora que debemos practicar, es la de transformar la renta minera en crédito agrícola, estimular la agricultura científica y moderna, importar sementales y pastos, repoblar los bosques, construir todas las represas y canalizaciones necesarias para regularizar la irrigación y el defectuoso régimen de las aguas, mecanizar e industrializar el campo, crear cooperativas para ciertos cultivos y pequeños propietarios para otros.

Esa sería la verdadera acción de construcción nacional, el verdadero aprovechamiento de la riqueza patria y tal debe ser el empeño de todos los venezolanos conscientes.

Si hubiéramos de proponer una divisa para nuestra política económica lanzaríamos la siguiente, que nos parece resumir dramáticamente esa necesidad de invertir la riqueza producida por el sistema destructivo de la mina, en crear riqueza agrícola, reproductiva y progresiva: sembrar el petróleo.

Julio 14, 1936.